Cuando el poder corrompe y transforma a algunas personas, en seres dictatoriales, mandamas y creyentes absurdos y ridículos de que están por encima del bien y del mal, estas se convierten en peligrosas.
Cuando no se atiende a razones, no se escucha, no hay intención de dialogo y se quiere imponer y de hecho se impone su criterio por encima de discusiones, conversaciones o cambios de impresiones, sin el mas mínimo criterio ni objetividad, uno se convierte en dictador.
Cuando no se atiende a razones, no se escucha, no hay intención de dialogo y se quiere imponer y de hecho se impone su criterio por encima de discusiones, conversaciones o cambios de impresiones, sin el mas mínimo criterio ni objetividad, uno se convierte en dictador.
Pero el problema no es de su única exclusividad no, aunque sea el máximo responsable de los atropellos e injusticias ocasionadas, sin contar ni prever el daño personal irreparable e institucional que provocan sus actitudes dominantes, humillando a la persona y dejando a la institución a los pies de los caballos consiguiendo, con sus necedades y tomas de decisión exclusivistas e incoherentes, que una formación en pleno crecimiento, expansión y a las puertas de unas elecciones municipales y autonómicas, este al borde del abismo, si no de la desaparición total.
No se puede denunciar públicamente actitudes pasadas en jefaturas de estado de antaño y en algunas formaciones políticas actuales, de nominarlas y endemoniarlas, llamarlas castas casposas y luego hacer exactamente lo contrario de lo que se pregona, por el mero hecho de creerte el señorito, el mesías, un terrateniente, un monarca de un reinado imaginario solamente existente en su mente obtusa, mas aun, cuando esto no es una monarquía, no se admiten señoritos y los terratenientes ya pasaron a la historia. De los mesías, ni hablamos.
Que haya personas que por el mero hecho de salir elegidos mas que discutible mente con un cargo institucional de cierta responsabilidad, quieran hacer, de un partido político su cortijo personal y de sus delfines, su guardia pretoriana, cuando menos, deja mas que en evidencia del tipo de personajes a los que nos referimos y de los que estamos hablando.
Su pasión, su obsesión, bien por el poder o por vaya usted a saber el que, que yo no lo se, no solo no ha ayudado al partido, sus ideales, su crecimiento y su identidad, sino que mas haya de esto, todo lo contrario, lo que han conseguido es una destrucción de la unidad, del compañerismo, de los ideales y han provocado una división que ninguno de los militantes, afiliados y simpatizantes hubiese imaginado jamas.
Actúan drástica, contundente y fascistamente, al expulsar, sin ni siquiera dar el justo derecho a la mas mínima defensa, a personas que se han dejado la piel por y para el partido, han luchado en las calles, ha dado la cara y ha sido imagen del partido e incluso algunos, fueron fundadores del mismo y que han demostrado, mas que sobradamente, lo que es trabajar y no estar sentado en un sillon, demostrando opulencia y falso poder.
Han demostrado su falta total de lealtad, dignidad y republicanismo al tirar por tierra los tres pilares básicos de una república: la igualdad, la libertad y la fraternidad.
Nunca han tenido en consideración ni han practicado la igualdad con ningún afiliado que no les limpiara el sombreo y fuese discrepante con sus opiniones.
Jamas han dejado ejercer la libertad que todo individuo tiene y merece, al prohibir, censurar e incuso faltar el respeto con agresiones verbales, cuando alguien ha considerado dar opiniones personales, aunque estas fuera del entorno del partido. Es mas fácil matar al perro y terminar con la rabia, que intentar buscar una vacuna.
Y la fraternidad es una palabra vetada, prohibida, que mantienen encerrada bajo siete candados, no fuera a ser, que alguien pudiese hacerles sombra y pudiera apartarles de su trono de cristal.
Inventar, falsear, mentir, ocultar, discriminar, prohibir, censurar y tomar una federación democráticamente constituida y votada por sus afiliados y en pleno funcionamiento con un golpe de estado, no es republicano, ni siquiera es democrático, es un total abuso de poder, un egocentrismo enfermizo y una falta de respeto a todos los compañeros y a la democracia en su conjunto, además de un mas que probable y presunto delito penal.
El tiempo y la razón, pondrá a cada uno es su merecido sitio. Todo es cuestión de tiempo.
Salud y república.