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lunes, 1 de septiembre de 2014

QUE ORGULLOSO Y AGRADECIDO ESTOY DE TI MAMA.


30 de Agosto del 2014, sin ningún género de duda, el peor, duro y triste día de mi vida.



Un día para olvidar, aunque eso sea completamente imposible.

El 30 de Agosto, he perdido lo que más quería, quiero y querré jamás en la vida.

Tras una larga, muy larga, demasiado larga enfermedad y pese a estar luchando heroica, pero inútilmente por quedarse hasta el último segundo junto a nosotros, mi madre, mi amada madre, no pudo mas, no tuvo mas fuerzas y se marchó para siempre, llevándose con ella, mis ilusiones, mi alegría y gran parte de mi vida.

Hoy descansa como el gran guerrero después de una ardua batalla, dulce, sosegada y tranquilamente.

Su lucha por no marchar, fue dura, muy dura. Tan dura como inútil, pues la batalla ya estaba pérdida desde hace tiempo, pero como valiente, luchadora infatigable, y cabezota que siempre fue, no quiso dar su brazo a torcer, hasta el último suspiro, hasta que ya no le quedaron mas fuerzas en ese inmenso corazón que portaba.

Mi madre fue siempre para mí un ejemplo.

Ejemplo de dignidad, de seriedad, de pundonor, de coraje, de valentía, de fuerza… una heroína, mi heroína.

Su vida jamás fue un camino de rosas, ni mucho menos, justamente casi lo contrario.

Curtida en mil batallas, supo sacar a cuatro hijos adelante, gracias a su trabajo y empeño, pese a las muchas dificultades de la época para la inserción laboral de la mujer en España y a costa de renunciar a pasar el tiempo necesario con sus hijos, prefiero y se vio en la necesidad de elegir el trabajo y la honestidad de sacarnos adelante, antes que de disfrutar ella misma, lo que jamas en la vida oí una queja o una protesta por su parte.

Madre, abuela y bisabuela orgullosa, se marchó honrosamente rodeada de los que siempre tuvo a su lado, de los que siempre la han querido y acompañado, de su familia, de su amor, de sus besos y su calor.

Ahora se ha ido, pero no está sola. 

Esta con los que marcharon antes que ella y que la estaban esperando, esos a los que tanto quiso ella.

Sus padres, sus abuelos, su tía y su hijo mayor están ahora mismo, seguramente, planeando como iluminarnos y ayudarnos a los que nos hemos quedado aquí.

Mama, gracias por parirme, por darme la vida, la educación y el ser quien soy.

Sin ti jamás hubiese sido lo que soy.

Mama, te quise, te quiero y te querré como a nadie jamás en esta vida.

Descansa en la paz que tanto te mereces y que la tierra te sea leve.